“Este libro es un homenaje a quienes jamás olvidan las raíces y a los que se nutren y nutren de símbolos y mitos el mundo. Y a ellos, hermanos en el arte, que me permitieron caminar a su lado con la humildad del que sabe que sus manos están formadas por otras manos y sus pies, por otros pies. Somos solo trovadores, contadores de historias antiguas, chamanes, machis, niños, dragones, fénix, y nuestras palabras y dibujos son semilla, árbol y fruto de nuestra Pachamama. “Este viaje tuvo encuentros y desencuentros, caminos que se unieron y otros que se separaron; alumnos, maestros, hijos de sangre y papel, naturales y adoptados. Liliana Bodoc y Ciruelo cumplieron muchos roles: padres, compañeros de viaje, amigos. A Ciruelo lo conocí en 2000 y a Liliana, en 2006. Desde entonces compartimos nuestro amor por los mitos, la magia y todas las formas de expresión” Leo Batic
La conquista de América, que asoló tanto el territorio geográfico como el cultural, que derrumbó arquitecturas y lenguajes, encontró mayor resistencia en los mitos. Porque suele ser allí donde se preservan las verdades más significativas de los pueblos. Leo Batic se adentró en este espacio simbólico para sacar de él, casi ilesos, seres mitológicos que, contra viento y pólvora, preservaron su identidad profunda. En este maravilloso bestiario, rescata del olvido a estas criaturas, les insufla nuevo aliento y las pone a andar para que, milagrosamente, nosotros podamos caminar a su lado. Mientras alguien reescriba los mitos, la memoria será posible Liliana Bodoc