Pese a la alevosa tensión y el cultivo cuasi sádico de una estética de la inminencia, Jauría no es una novela de terror. Ambientada en los alrededores de la bonaerense Epecuén tan pueblerina, tan de camino y tan sorprendente como un episodio de Fargo la primera novela de Fernando Chulak es algo muchísimo más interesante y complejo que eso: es una novela de cuidado, si cabe decirlo así. En todos los sentidos: por la actitud que genera en el lector y por la temática, ya que en un mundo cerrado de solitarios cautivos por decisión o contrato, el solitario Sergio (cuidado con él) cuida a un Fonseca desolado y se cuida de su jefe, cuida a los dogos que entrena y debe tener cuidado de/con ellos. ¿Y el narrador? En el fondo, la excelencia de la novela está en esa incertidumbre: cómo y cuándo les soltará la mano. Porque el tema de hacerse cargo de sí mismo y del otro o de los otros atraviesa el relato: padrastros, huérfanos y malcriados/desorientados por la vida hacen que otros cuiden y/o (se) cuiden de ellos para existir. Pero no entienden nada.
La enfermedad que recorre las apretadas, rigurosas páginas de Jauría, novela negra, sabia y reticente que no se permite ningún exceso, es una ansiedad difusa, un malestar que no sabe su nombre y que Chulak o su personaje más cercano y enceguecido jamás nombran ni intuyen sino como incómodo golpe de claridad por una ranura saturada el parpadeo contra el sol y la tierra voladora, es una rabia sin espuma ni sentido ni vacuna ni grandeza: la compulsión, la necesidad de algo para morder.
JAURIA
SKU: 9789874683809
$18.500,00
| Peso | ,70000 kg |
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| Dimensiones | 12,00000 × 184,00000 × 20,00000 cm |
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| Tematica |