“Cada persona de esta entrañable novela de Julio César Labaké evoca a alguien con el que educadores y familias se han cruzado alguna vez.
Los adolescentes y adultos que aparecen en “Luces en el laberinto” muestran su grandeza, y son mirados, desde un profundo afecto: “No es verdad que los adolescentes vivan en un mundo tan ajeno a la realidad. Quizás necesiten una personalidad adulta generosa que no les tenga miedo”
La voz narrativa de Lucas, que interviene cada tanto para dar contención y verbalizar sus descubrimientos, mientras espía la mente del autor, nos permite sentir una cercanía con este adolescente por el que terminamos sintiendo un gran cariño”