Son 372 páginas de una edición de lujo con un combo de 65 recetas, platos, materias primas, e imágenes capturadas por el ojo sagaz de Torres que permiten a los lectores viajar y asomarse al universo de Mirazur.
Según el chef Massimo Bottura, autor del prólogo, la de Mirazur es una cocina de frontera, con el foco puesto en la materia prima desde su origen, su historia y la tradición de los artesanos que la elaboran. No se equivoca: es una de las obsesiones de Mauro.
Nadie me lo contó. Yo lo vi elegir los productos con el mismo respeto y admiración con el que un chico se enfrenta a una montaña. Noté su entusiasmo con el perfume de uno de los limones gigantes de Menton, los colores de un alcaucil, el brillo de una lubina, la verdad de un tomate de verdad, y el trato familiar que tiene hacia los productores en los mercados de Menton, Ventimiglia y Niza. Descubrí a Mauro hundiendo la redondez de sus manos en la tierra de su huerta con sonrisa de oreja a oreja, mientras su hijo Valentín pelaba unas clemencias. Lo vi abrazar ese lugar como se abraza a un amor.
Ahora, leyendo este libro, recién sacado del horno, recuerdo el paisaje de Mirazur con una combinación rara de nostalgia y alegría. Los verdores y las casas color ocre. El salón de cara al Mediterráneo. Y ese cielo de Menton, esa luz.
Mauro utiliza los mejores productos de temporada que ofrece la zona para armar el menú de este dos estrellas Michelin que hoy ocupa el tercer lugar en The Worlds 50 Best restaurants.