A Eileen Merriweather le encantan las historias con finales felices. Las románticas, por supuesto. Porque los protagonistas de estos libros no te dejan plantada a una semana de tu boda. En ellos se siente segura. Como en casa. Puede que esa sea la razón por la que este año no está dispuesta a perderse la escapada anual de su club de lectura: necesita buena compañía, vino barato y grandes gestos de amor, cueste lo que cueste.
Pero a mitad de camino se le estropea el coche, y acaba atrapada en un pueblecito encantador que parece recién salido de las páginas de una novela
Porque, en realidad, así es.